Archive for the Cine Category

El hombre del I Ching

Posted in Cine, TV with tags , , on enero 23, 2015 by deepfocusmagazine

image

El reciente estreno de El hombre del castillo (The Man in the High Castle) después de la transmisión del episodio piloto en Amazon Prime, no solo prefigura hasta dónde podría llegar la compañía de ventas en Internet en términos del control de contenidos creados bajo sus condiciones exclusivas de trabajo, sino que ahora pueden darse lujos no explorados por los estudios de TV ni de cine, el caso de esta adaptación del original de Philip K. Dick.

image

Situada en un Estados Unidos donde el territorio fue dividido por las fuerzas del Eje (Alemania, Italia, Japón) tras ganar la segunda guerra mundial, Alemania y Japón dominan todo Norteamérica con mano férrea. En este contexto se advierte la formación de un grupo de insurrectos quienes han entrado en contacto con La langosta se ha posado, un relato en el que se habla de un mundo paralelo donde Hitler, en lugar de triunfar como en la versión conocida por los personajes de El hombre…, no solo fue derrotado por las fuerzas aliadas, sino que debió chocar contra Rusia y menos logró avance alguno en Londres durante el “blitz”.

image

Pese a que la ucronía ni de lejos fue inventada por Philip K. Dick, después de El hombre… se convirtió en una temática no solo irresistible para la ciencia ficción, sino el acicate para una cantidad impresionante de relatos cuyo punto de partida es un momento concreto de la historia por todos conocida.

image

Es de llamar la atención que un clásico de Philip K. Dick, a 53 años de publicado, alcance una cuota de interés como la de Ridley Scott —en el equipo de producción tras éste título—, considerando lo intrincado de su complejidad. Si a ello se añade la peculiar fascinación de Dick con el rompimiento de la norma aristotélica por vía de la disociación afectiva, en calidad de dispositivo para interrogar la percepción de la realidad, habrá que preguntarse por la sensatez de su enfoque. Recuérdese Despertando a la vida (Waking Life, Linklater, 2001), durante la escena del bar donde el protagonista del filme se encuentra con el director de la misma y le narra la experiencia que llevó a K. Dick a escribir Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, en torno a la falsa certeza que tenemos de la realidad. De por sí difícil y sólo un pasaje anecdótico, falta saber cómo se resolverá para El hombre en el castillo.

Lo cierto es que para tratarse de un despegue, la presente adaptación posee una fuerza perturbadora más allá del simple accidente.

=-=-=-=-=
Powered by Blogilo

Anuncios

Doctor Who, un diminuto repaso II

Posted in Autores, BBC, Ciencia Ficción, Cine, Historia with tags , , , , , , on noviembre 25, 2013 by deepfocusmagazine

1291311250_7.jpgPor un lado, Tom Baker ingresó a la serie mediante el proceso de regeneración —como ya se había hecho costumbre en la lógica interna de las historias—, pero su entrada suponía un reajuste traumático que involucraba el tránsito de una personalidad agonizante para darle paso a una nueva, con rasgos y características propios. Tom-baker-thinking.jpeg

Tras el cambio, el Doctor entrante debía reflejar desde memorias confusas hasta la momentánea incapacidad física para ejecutar la locomoción ordinaria, al menos durante las primeras horas de su metamorfosis, pero la entrada de Baker fue memorable porque su transición, en lugar de moderada y gradual, instaló de manera permanente a un sujeto que rompió con los cánones del personaje: impredecible, errático, arrogante, pueril, insensato… El Doctor debutante parecía más un lunático prófugo que fuente de respeto y respuestas incuestionables.

Aunque el argumento oficial detrás de todas las “regeneraciones”, todavía hoy, apela a mantener interesante la figura del Doctor en busca de una constante actualización para conservarlo fresco e innovador, también hay razones de carácter administrativo, logístico y de relaciones personales de las que nunca se informa al público y han afectado el curso de la serie desde su origen, como refleja muy bien el docudrama An Adventure in Time and Space (Terry McDonough, 2013).

shot0004.png A propósito de ello, The Ark in Space (Rodney Bennett, 1975), una de las primeras aventuras ya con Baker caracterizado y a cargo del papel, también es el primer anuncio de lo que ocurrirá en años posteriores, puesto que así como se aprecia una inversión importante de recursos para la producción de ese relato en particular, por igual asoma una contradicción que no es resultado de negligencia.

shot0005.pngEn los capítulos hay un conjunto de salas, pasillos y túneles de lo que se supone es la nave/arca titular, que ostenta utilería ingeniosa (maquinaria, consolas, tableros), uniformes, entre otros. Una de las escenas memorables de la narración es cuando se ve a uno de los personajes experimentando su mutación de humano a insecto, que por falta de recursos, debió sustituirse el uso de maquillaje de efectos especiales por plástico burbuja coloreado. A partir de ese momento, el Doctor Who habría de confrontar al peor de sus enemigos en una batalla permanente: el presupuesto de producción.

 El único, inolvidable y más poderoso Doctor Who de todos: la escritura

Si Tom Baker se mantiene como uno de los Doctores más indelebles de la historia, se debe a la participación de guiones muy inteligentes y audaces e interpretaciones comprometidas, pese a las condiciones más y más austetom_baker_surrounded_by_crowd.jpgras que fueron dominando la producción de la serie conforme pasaba el tiempo.

Es muy probable que gracias a la necesidad de un contraste entre los actores previos y una época de precariedad que se avecinaba, la BBC haya apostado por Tom Baker dada su encarnación atípica del Doctor para mantener al público enganchado con una caracterización excéntrica, así como la disponibilidad del intérprete para arriesgarse con experimentos narrativos que nadie había ensayado.

wpid-IMG_26854638579237.jpeg

The Ark in Space, por ejemplo, además de Terrore nello spazio (Mario Bava, 1965), se consideran dos de las influencias directas para el argumento de Alien (Ridely Scott, 1979). Pero si eso sucedía con la segunda narración del personaje, el repertorio de historias en las que participó Baker son un repertorio de delirio creativo.planetposter2.jpg

Bajo su nombre empezaron a surgir —cuando no se consolidaron— terminajos como «universo de bolsillo», «robots microscópicos», «alteración biológica», «inteligencia artificial», «representación de un cerebro artificial», «dimensiones hermanas»… que, en orden, sus equivalentes contemporáneos serían “subproducto cuántico”, “nanorobots”, “ingeniería genética”, “realidad virtual”, “dimensiones paralelas”, décadas antes de ser popularizadas por Hollywood.THE-TARDIS-insides-2.jpg

El TARDIS (Time and Relative Dimension in Space [tiempo y espacio en una dimensión relativa]), después de la entrada a la consola principal, con el paso de los años se descubrió era una nave cuyo tamaño real equivalía al de una ciudad miniatura, pese a las proporciones de la cabina desde afuera. Esa fue una de las primeras referencias al universo de bolsillo, al margen de Nikolai Gogol en Almas muertas.

Invasion1_2721084b.jpgTras el encuentro con los Cybermen que daría muerte al primer Doctor, en sus futuras confrontaciones el Doctor se dedicó a estudiar debilidades y fortalezas de la raza de cyborgs, entre las que encontró robots microscópicos (nanorobots) diseñados para invadir el cuerpo de nuevos huéspedes de la inteligencia colectiva. Mucho después, el mismo principio sería aplicado en Star Trek, The New Generation, con los Borgs.

Doctor_Who__A_brief_history_of_the_Cybermen.jpg

05.jpg

En Genesis of the Daleks, además de que la narración transcurre como una especie de flashback en que participa el Doctor en forma activa, el tono del relato se da de tal manera que parece una suerte de metáfora del origen del aparato nazi, pero en lugar de las juventudes hitlerianas se trata del dalek, la mutación encerrada en un sistema cibernético. Aquí es cuando además de conocer la creación de su enemigo más peligroso, se conoce al autor de la misma: Davros.

shot0020.png

The-Face-of-Evil-3.JPG

Otra historia por demás peculiar es The Face of Evil, en la que el Doctor aterriza en un planeta poblado por aldeas primitivas que además practican rituales bárbaros. Para sorpresa del Doctor, descubre que dispersos entre escombros y maleza, hay aparatos científicos muy sofisticados para el uso de los pobladores de la cercanía. Conforme progresa la historia, se sabe que una vez, mucho tiempo atrás, el Doctor enlazó su mente con la computadora de una nave para ayudar a los tripulantes, pero olvidó borrar los rastros de la conexión, lo que provocó el nacimiento de una inteligencia consciente de sí misma. Cuando la embarcación encontró un planeta, el ordenador esclavizó a los sobrevivientes y los redujo a tribus salvajes. Una de las pocas historias en que el Doctor crea una forma de enemigo moldeada con su referencia. Además de 2001: A Space Oddisey (Kubrick, 1968) y Colossus: The Forbin Project (Argent, 1970), esta es otra muestra de la inteligencia artificial contra el hombre de ese entonces.

The-Face-of-Evil-1.JPG15.jpg

Por último, otro de los momentos más extraños y elaborados en la trayectoria de Tom Baker fue The Deadly Assassin, única en su tipo gracias a que no hay otro relato de aquel tiempo con el Doctor actuando por cuenta propia y sin secuaces, se supo del límite en el número de regeneraciones para los Señores del tiempo, así como se ensayó una idea totalmente novedosa: la realidad virtual. En ella, el Doctor vuelve a su planeta natal para evitar el homicidio de uno de los grandes mandatarios, pero descubre que en realidad se trata de una estratagema de su rival acérrimo, el Amo, quien sobrevive a duras penas en una forma que le impide morir, pero es el la última reserva que le queda de vida. Su intención es acceder a la energía que mueve el viaje en el tiempo y el espacio para reactivar sus regeneraciones, por lo que parte de su plan consiste en hacer uso de la computadora que concentra la sabiduría de todos los Señores del tiempo, quienes sin saberlo, han creado un universo adentro de la máquina, donde se ocultan las pistas para evitar que el plan del Amo se consolide. Amén de cualquier referencia que haya servido para The Matrix (1999).The-Deadly-Assassin-Doctor-Who.pngda5.jpg

Amanece sobre el cazador o la interfaz carnada

Posted in Animación 3D, Autores, Cine with tags , , , , , , , on noviembre 7, 2013 by deepfocusmagazine

Tras descubrir su ceguera al color, Davis Grubb decidió abandonar su interés por la pintura para sustituirlo por la escritura y empezó una carrera con cuentos cortos que consolidó hasta la publicación de su primera novela, La noche del cazador (The Night of the Hunter, 1953), uno de los libros más perturbadores y fascinantes de los Grubb_Hunter-304x451que haya registro en la década de los 50.

El argumento narra la liberación de Harry Powell, convicto quien sabe de la existencia de un tesoro —oculto en el oso de peluche de uno de los hijos de su compañero de celda, recién ejecutado—, pero del que desconoce su ubicación y para conseguirlo Powell irá hasta la familia del occiso con tal de hacerse de la fortuna. Aunque al personaje lo rodea un halo de ambigüedad sórdida, ya que se trata de un reverendo evangelista acusado de violencia homicida, cuyo único rastro de perversión aparece escrito en las falanges de sus manos, donde tiene tatuadas las palabras «amor», «odio».

Por un lado, una de las grandes virtudes de la novela consiste en la mezcla que hizo Grubb de un evento real ocurrido en 1932 durante la Gran depresión, con el tratamiento de la novela noir y el relato para niños, cuyo equilibrio tiene un ritmo trepidante, además de cautivador. Durante el año de su publicación, Charles Laughton accedió a una copia de la narración y emprendió la única producción de su carrera de por sí magistral, con la adaptación y dirección de la historia homónima de Grubb.

Hoy considerada una obra maestra de la cinematografía mundial y un clásico de culto —dado el fracaso comercial de la película en su momento, así como una extravagante revaloración que llevó el nombre de Laughton al de los directores más notables de la historia—, La noche del cazador (1955) habría de convertirse en el modelo para decenas de películas de años siguientes, tanto por el rigor de la dirección como el conjunto de referencias visuales extraídas de la cinta.

hunter3.png

Como sucedió con Psicosis (Psycho, Hitchcock, 1960), La noche del cazador es un ejercicio de estilo paradigmático que recibió atributos de pionera en el cine de asesinos seriales, así como cine noir, al igual que una indefinición atmosférica oscilando entre la fábula negra y el retrato criminal, pero una de sus principales aportaciones radicaría en el retrato de una criatura entonces ignorada a la que actualmente se le ha asignado rango de depredador: el asesino pedófilo.

Solo había un antecedente lejano en M, el vampiro de Düsseldorf (M, Lang, 1931), pero en suelo estadounidense, la mera idea no solo resultó chocante, generó suspicacias que contribuyeron al silencio en la fama de Laughton y un éxito aplazado, más allá del poder de su advertencia.

Homo Virtualis

Otra época, otro contexto. En abril de 2007, la organización CGSociety dio a conocer «The Night Elf», artículo en el que se pormenorizaba la creación de un modelo 3D como pocos efectuados hasta ese entonces y de la mano de Max Kor, un israelí entusiasta del diseño y modelado en plataformas digitales.

Aunque las rutinas de trabajo derivadas del cine han aportado descubrimientos y técnicas para lograr la representación de modelos humanos verosímiles por vía digital, hasta esa aportación el proceso fue percibido como un flujo de diseño menos laborioso y dependiente de equipo sofisticado para lograrlo. La reacción inicial fue de rechazo hasta el punto de argumentar la posible falsificación de identidades, gracias a un trabajo meticuloso que comprometería la identidad de un sujeto, siempre que hubiera un diseñador dispuesto a emprender el trabajo.

Las implicaciones sociales del tratamiento de esta clase de imágenes, por supuesto, fueron uno de las primeros argumentos esgrimidos, aunque no hubo un eco explícito para montar escenarios susceptibles de una evidencia inmediata. Pese a ello, el beneficio sobre la comunidad de diseñadores no tardaría mucho tiempo en hacerse obvia tras el experimento y gradual masificación de nuevos modelos, así como el claro perfeccionamiento de una técnica según el creador dispuesto a adoptar la rutina del israelí.

En esencia, parte del resultado se volvió una forma de mirar el perfeccionamiento de los avatares de un usuario, así como los posibles rostros que podría adquirir la inteligencia artificial, siempre que ambos desarrollos estuviesen de la mano.

El fuego se combate con fuego

Hoy, 4 de noviembre de 2013. Ante el incremento de reportes que señalaban la existencia de pedófilos dispuestos saciarse mediante el uso de redes sociales, en Europa se llegó a una conclusión: «Las víctimas no están dispuestas a declarar, los criminales no están dispuestos a declarar, esto necesita una nueva estrategia…». Y el 5 de noviembre se publicó una noticia que le cambió el rostro al mundo.

Terre des Hommes, organización holandesa que aboga por la protección de los derechos e integridad infantiles en países en vías de desarrollo, emitió un boletín fuera de serie: ellos son los responsables de la creación de «Sweetie», una niña artificial que responde a protocolos de programación diseñados para simular el comportamiento de una chiquilla de 10 años, salvo porque su función es detectar e identificar a abusadores sexuales, de quienes recoge datos, ubicación, características y genera reportes sobre las conversaciones que se sostienen con ella para tipificarlas propias de la pedofilia.

Liberada en redes sociales y chat rooms para explorar la interacción de adultos que buscan intercambio sexual con ella, hasta ahora Sweetie ha reportado 20,000 intentos de abuso en 71 países, de los cuales se han confirmado 1,000 en 65 países, de los que se hizo un rastreo en cuentas de correo y Skype para identificarlos apropiadamente. Hasta el momento hay 254 estadounidenses, 110 británicos, 54 canadienses, 46 australianos y 44 alemanes. La información ya se conformó y entregó a Interpol.

Además de Sweetie, existe una iniciativa similar en España, cuyo prototipo es una adolescente de 14 años llamada Negobot, salvo porque el proyecto ibérico se enfoca en protocolos lingüísticos, a diferencia del modelo Sweetie. Por fin, allí donde reinaba la incertidumbre, hay una pequeña esperanza.

Un nuevo Švankmajer

Posted in Animación, Arte Contemporáneo, Autores, Cine with tags , , , , , on julio 17, 2012 by deepfocusmagazine

Aunque la calidad cinematográfica de Jan Švankmajer está a prueba de toda duda y cada uno de los títulos que componen su filmografía es referencia de un estado del arte, la divulgación de su obra se ha vuelto escasa con el paso de los años, ya sea porque se privilegia la producción de filmes generados por computadora a los que erróneamente se confunde con el alcance máximo de una animación; sea por el grado de estilización de sus narraciones, bastante alejado de la norma; porque la distribución de sus filmes implica trámites poco redituables; sin olvidar que a sus 77 años, el autor no ha dejado de producir pero con la calma de un creador maduro.

Lo cierto es que la deuda artística de Švankmajer con el mundo pone de rodillas una pregunta: después de él ¿quién podrá hacer algo parecido? La conciencia estética del checo y su obra han dejado claro que el principio de animación responde menos al uso efectista de una técnica, que una filosofía de trabajo cuyo límite sólo puede ser dictado por la lucidez del creador.

Ante la posible pérdida de un cineasta de tal envergadura, hace menos de una semana Vodo.net recibió en su catálogo Švetlonoš (2005), filme dirigido por Václav Švankmajer, hijo del legendario realizador.

La cinta tiene siete años de producida y es de llamar la atención que pese a las cláusulas de apertura hoy abundantes, el realizador haya concedido ampararse en el uso de la tecnología para compartir archivos, con la que está dando a conocer el tercero de sus trabajos. No obstante es un indicador de la dirección que en la actualidad siguen los cortometrajes de autor: a diferencia de los largos, el mercado para financiar y promover títulos de una duración inferior a la comercial tiende a obstaculizar la divulgación de la obra producida, cuando no forma parte de un cuerpo filmográfico que facilite su inserción en espacios o productos para consumo público.

Pese a ello, el joven director comparte su trabajo en este espacio del que ya se ha hablado. El título está bajo la modalidad para recaudar fondos, quizás porque a través de Švetlonoš Václav busca filmar una nueva película, luego del paréntesis de producción.

Mientras tanto, que la cinta sea de su agrado.

#makeitcount y el éxito del webranding

Posted in Autores, Cine, Fotografía, Internet, Twitter with tags , on abril 24, 2012 by camadorz

El uso de la web y las redes sociales con fines promocionales es el Santo Grial de las marcas que buscan reconocimiento o fidelidad por parte de los usuarios. Pocas lo han intentado y son menos las que lo han hecho con éxito. Sorprende por ello la campaña #makeitcount que Nike ha lanzado en su sitio web.

La razón de la campaña es la promoción de la Fuelband, una pulsera que calcula, no las calorías perdidas durante el ejercicio realizado, sino la energía utilizada. El concepto es simple: ¿Qué tanta energía aplicas en lo que haces? A través de esta campaña, Nike busca relacionar Energía con Pasión, Intensidad y Esfuerzo. Algo así como E=P+I+E

El video con que la campaña se dio a conocer era sencillo, armado con material stock de películas, caricaturas, videos deportivos y noticias. Efectivo, pero fácilmente olvidable.

Fue hasta que el videasta Casey Neistat, conocido por sus irreverentes trabajos en la red, entró a la campaña que ésta se catapultó a la categoría de fenómeno en la redes sociales.

Neistat es una marca en sí mismo. Audaz, terco, tenaz y divertido era el perfil perfecto para la campaña de Nike.

Desde su integración a la estrategia de Nike, Neistat registró el producto, su uso y el potencial que la campaña podía tener en las redes sociales.

El primero de los videos realizados fue sobre el evento de presentación de la campaña. Un clip de 3mins donde se muestra de una manera muy lúdica  el uso de la pulsera.

El segundo video siguió a tres deportistas en sus distintas rutinas. Un video fresco, dinámico y con una narrativa alejada del promocional y más cerca del reportaje documental.

Pero fue el tercer video, ya dentro de la campaña promocional para el sitio web, que Neistat sacó la artillería pesada. Un producto completamente fuera de la línea del marketing convencional, más cercano al desmadre entre cuates se convirtió, en pocos días, en uno de los videos más vistos en youtube.

Lo que Neistat logró para la campaña de Nike es invaluable: crear fidelidad con un producto. Y lo hizo a través de la regla más convencional del Marketing: sé fiel al espíritu del producto, no del cliente.

Hay ocasiones en que los propios clientes pierden la brújula en cuanto al espíritu del producto se refiere. Son los creativos como Neistat quienes les recuerdan el verdadero significado de su marca.

3D: entre la tentación victoriana y el medievo I

Posted in Artes, Autores, Ciencia, Ciencia Ficción, Cine, Escultura, Fotografía, Literatura with tags , , , , , , , , , , , on marzo 24, 2012 by deepfocusmagazine

El patrimonio velado

Es 1927 y Aldous Huxley está sentado en una sala de cine. Frente a él se proyecta una película de la que se dice constituye un hito en la historia del séptimo arte: El cantante de Jazz (The Jazz Singer). Mientras el público se deleita, el autor británico siente poco menos que horror ante Al Jolson maquillado y cantando, pero su perturbación se debe a la expectativa que se cierne para el futuro próximo.

En 1929 Huxley publica El silencio es dorado (Silence is Golden), ensayo en el que aborda la profanación del cine al romper su propio mutismo, pero la reacción visceral del autor se debe al miedo que despierta en él la posibilidad de una expresión con la capacidad de abordar las sensaciones humanas, hasta el punto de darles forma y hacer de ellas el resultado de una intervención industrial, ahora amplificada por el sonido, dado su potencial para sugerir en lo político y modificar lo cultural. Tres años después, aparecerá Un mundo feliz (Brave New World, 1932).

En ella, Huxley dedica un pasaje completo a la existencia de un espectáculo basado en el principio del sensorama, cuya razón de ser consiste en producciones diseñadas para que los asistentes al evento experimenten una forma de entretenimiento que se extiende a todos los sentidos (olfato, gusto, tacto, vista, oído), pero una vez concluido y ya sin el estímulo artificial, los espectadores vuelven a un estado de indolencia que es el común de sus vidas cotidianas, excepto por la asistencia a esa variante de un “cine total”.

Aunque Un mundo feliz es una de las críticas más agudas hacia el principio de desarrollo y modernidad inscrito en las sociedades civilizadas, Huxley se traicionó con una referencia vaga, prácticamente inadvertida, de la que no habló ni dio indicios pero quedan rastros en la historia y está ligada con la experiencia familiar, ya que mientras el autor es uno de los literatos más connotados de su tiempo, en su genealogía destaca un grupo de Huxley compuesto por diplomáticos, académicos, militares y un científico cuyas relaciones con los avances de su tiempo fueron el patrimonio de su parentesco: Thomas Henry Huxley.

Por una vista diferenciada

Durante el debate en torno a la posibilidad de que Charles Darwin tuviera razón o no, al menos en Inglaterra se planteó la pertinencia de sus postulados en contraste con los de Thomas Henry Huxley, quien coincidió con más de una de las teorías de Darwin, cuando no fue un ardiente defensor de sus hallazgos, dada la confianza que había entre ambos, incluido que Thomas fue uno de los primeros en conocer El origen de las especies antes de su publicación.

Pese a que Thomas Henry no goza en la actualidad del prestigio histórico que le corresponde a Darwin, sí se sabe que gracias al ancestro de Aldous prevalece un aura de respeto y rigor hacia la ciencia que no se ve invadido ni afectado por intervenciones religiosas, militares, políticas ni monárquicas, ya que fue uno de los principales promotores de la independencia del pensamiento científico en Gran Bretaña, porque contribuyó a la fundación del Club X.

Así, en el círculo de colegas de Thomas figuró un investigador versátil con quien comparte tanto avidez como audacia, casi en igual medida que originalidad, ya que Charles Wheatstone —además de diseñar un método de telegrafía para la transmisión de mensajes mediante impulsos eléctricos— se interesó en la percepción visual diferenciada, propia de los depredadores y aquellos seres vivos cuyos ojos están en la parte frontal del cráneo y abarcan un área limitada, pero les aportan información que otras criaturas desconocen.

Fue en 1838 cuando Wheatstone reveló la capacidad del cerebro para construir imágenes tridimensionales a partir del registro de una misma captura visual desde dos ángulos distintos, emplazada de tal forma que frente a los dos globos oculares, diferenciada y en un ángulo preciso, es posible una imagen tridimensional a la que bautizó estereoscópica; con ella Wheatstone inauguró el apetito por una forma de experiencia que rebasara las limitaciones perceptuales.

Tras numerosos fracasos, diferentes dispositivos y la realidad de la presbicia (defecto congénito que aparta los ojos de un mismo eje, por el que la simple exposición a una imagen de esas características no solo se vuelve complicada, también un genuino dolor de cabeza debido al esfuerzo prolongado del cerebro para compensar la anomalía visual), el éxito de la iniciativa siempre ha sido de escasa duración y ligado a la fama momentánea del aparato con que se populariza una variante, para después caer en el olvido.

Un fortuito pero ineludible “depredador”

Sin embargo, la conjugación que alcanzara la tecnología hasta lograr un espectáculo total, por completo absorbente y en gobierno de la percepción humana, en realidad escondía el recuerdo anecdótico de Wheatstone cuyo desarrollo en la fotografía de ese entonces, de un modo u otro sí concibió Aldous Huxley en una extrapolación compleja, a la que añadió el resto de los sentidos.

Su temor apuntaba hacia la gradual anulación de un albedrío capaz de elegir solo aquello producido para una evasión sin más, indolente e indiferente, contrario a la supervisión totalitaria de un Gran Hermano enfocado en el control ideológico, ya que para Huxley ese terreno donde la sumisión protagonizaba cuanto había del hombre en calidad de despojo, era resultado de la inercia tecnológica.

Paradójicamente, el autor predijo la necesidad de una imagen cuyo volumen bien podía traspasar la limitación bidimensional y muy a su pesar, instaló las precauciones —no del futuro holograma que crearía Dennis Gabor— ante la interacción con un objeto intangible, cuya relación observador/usuario bien podría modificar la experiencia de quien se pusiera en contacto con él.

Pero ese temor, además de precautorio, era el vivo reflejo de una sociedad victoriana no solo capaz de elucubrar un posible futuro, sino de proyectar las condiciones en que la realidad de la imagen era vivida, sin que hubiese en el proceso lo ensayado por Da Vinci desde la Edad Media, la anamorfosis: juego e interacción de un espectador con una producción visual.

En otras palabras, pese a una relación preestablecida y medianamente delineada del objeto con que habrá de establecerse contacto, la imagen está sujeta a recreación. Pero el propio espíritu a cargo del juego, para el victoriano era motivo de perspicacia.

El extraño caso del libro promovido

Posted in Artes, Autores, Cine, Comics, Literatura with tags , , , , , , , , , , on febrero 18, 2012 by deepfocusmagazine

En 2005, entre las series populares de la casa editorial Marvel, se publicó la miniserie Marvel Zombies, una extraña aventura en torno al resultado de 4 fantásticos que entraban en contacto con su versión alternativa de otra dimensión, salvo porque una vez formalizado el encuentro, los héroes del mundo paralelo en realidad eran los despojos de una forma de contaminación que había convertido a todos los superhéroes en zombies, quienes a su vez habían devorado a todos los humanos normales, hasta que ya solos y sin más recursos con que sostenerse, deciden intentar nuevos medios para seguir devorando seres vivos.

A partir de entonces, durante dos años se presentó una suerte de boom editorial que propició la aparición de títulos con una temática similar en diferentes casas de cómic. Al cabo de unos meses, ante la millonaria recaudación, esa iniciativa se materializó en un descubrimiento cultural del que no se tenía conciencia: los zombies son para los estadounidenses el equivalente de Godzilla para los japoneses, en apariencia porque el interés enmascara la paranoia ante la explosión de las torres gemelas en Estados Unidos. La potencial amenaza de un zombie no es otra cosa que la metáfora del miedo ante un golpe terrorista siempre latente.

Pero lejos de limitarse al espacio del cómic, el número de ficciones que en 2009 trataron el tema alcanzó 15 títulos y la atención de Publishers Weekly, que dedicó un artículo a la rara emergencia de semejante racha de creadores enfocados en el tema, ya que mientras La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, George A. Romero, 1968) inauguró la referencia definitiva con que se instalaría el género en la cultura popular, antes de cierta fecha no se había presentado una variante a cargo de asimilar relatos originales para variar su argumento de tal forma, que la expectativa original quedase modificada por la licencia inscrita en el nuevo argumento. En ese mismo texto se mencionó el best-seller responsable de la inserción del fenómeno en la narrativa de ficción: Pride & Prejudice & Zombies (Orgullo, prejuicio y zombies).

Interpretación libérrima del original de Jane Austen, el libro nació por sugerencia de Jason Rekulak, quien se comunicó con Seth Grahame-Smith para darle el título, cuya mención bastó para que el autor tomase todos los elementos de la novela, de la que retiró la atmósfera de ominosidad pre victoriana para volverla explícitamente sobrenatural.

Por diversas razones, pese a que el trabajo experimentó una de las golpizas más severas en la historia de la crítica literaria, su fama se elevó a la estatura de un evento sin precedentes en la literatura de clásicos populares. Además, Rekulak se las ingenió para hacer del libro un fenómeno masivo de la cultura contemporánea valiéndose de todos los recursos a su alcance, incluido uno que se empleó para editoriales independientes, a propósito de la promoción de ediciones especiales de cómics, mediante el estímulo de animadores para consolidar la promoción de una publicación: el cortometraje publicitario.

Tal es el caso de esta secuela de Pride…, en cuyos avances se aprecia buena parte del tono burdo y desenfadado de Quirk Books:

Pero en lugar de concluir allí, ahora resulta que en su catálogo figuran Android Karenina (según el clásico de Tolstoi),

la Meowmorphosis (a partir de Kafka),

así como otra variante de Jane Austen, Sensatez, sentimientos y monstruos marinos.

Así las cosas, lo que se consideraría una franca arbitrariedad rayana en lo absurdo, hoy aparece como “Literatura remix”, todo un ejercicio de actualización que se ha apropiado de la “inmovilidad” de los clásicos para jugar con ellos indistintamente, pero en lugar de violentar el aprecio de un hipotético público, se ha convertido en un genuino éxito.

Quizás se consideraría un acierto de Rekulak, pero lo que comenzó con zombies empieza a tener matices que ya no se quedan en una muestra aislada. Seth Grahame-Smith continuó trabajando a partir de la premisa inicial y su segundo trabajo Abraham Lincoln: Vampire Hunter ha cobrado vida propia.

Publicado apenas el año pasado, le bastó aparecer en librerías para que los derechos del libro se volvieran material cinematográfico a cargo de Timur Bekmambetov, realizador de Night Watch y Day Watch de Sergey Lukianenko, además de Wanted, de Mark Millar.

Si acaso hay alguna duda, que el avance hable por sí mismo, pero, ¿quién hubiera pensado que una extravagancia como los zombies llegaría  tan lejos?

A %d blogueros les gusta esto: