Charlex, una mirada dual

Casi siempre que hay un video, sea cual fuere, también hay una perspectiva de trabajo. Como dijera en su momento Jean-Luc Godard "el montaje es un acto ideológico", pero cuando las posibilidades que representa el enlace ya no concebido a partir de las características de una cámara, sino limitado a la estructura de la imagen planteada afuera de ella, quizás revele y perfile con más claridad persona y mentalidad tras de un proyecto audiovisual.

Shapeshifter, de Charlex, en ese sentido es todo un caso.

No es nueva la anécdota de un grupo de realizadores que un día o eventualmente en su vida, para sobrevivir deciden conformar una casa productora o compañía y tienden a perderse en el proceso de producción para después olvidar sus aspiraciones creativas. Salvo contados y extraordinarios casos, algunos de esos cineastas llegan a amasar tanto experiencia como recursos para después voltear hacia una producción personal.

Sin embargo, Shapeshifter, además de reflejar una suerte de crecimiento y el desarrollo de la oportunidad para plantear con libertad una idea, destaca por una suerte de "contaminación" o "astucia mediática" adquirida. Es decir, en algún punto de la evolución del corto, es válida la pregunta acerca de la posibilidad de que se trate de un comercial para promover un auto, pero cuando tal cosa no se da, resulta más bien probable que los realizadores hayan concebido dicho trabajo para atrapar el espectador a partir del cliché de la mercadotecnia y así enganchar el interés.

Por sí mismo resulta complejo, ya que se estaría expresando la posibilidad, ­­­­­­por un lado, de un creciente desinterés hacia la narrativa cuando carece de conexión con los objetos de consumo creados por la publicidad. Por el otro, aunque el más convencional, el desgaste de la posibilidad de crear, cuando tal proceso no va ligado con un reporte de ganancias pese a la expresión.

Por fortuna, Charlex no es un grupo de advenedizos descerebrados. Por ejemplo, AIG Sonogram, aunque promociona un servicio de ultrasonidos, deja entrever la tesis clásica de que el discurso es una instancia tan formadora del ser humano como lo es el seno materno, sin importar que se hable de una compañía especializada en sonogramas.

Así, aunque la primera hipótesis pudiera parecer descabellada uno de los trabajos más recientes, incluso más ambicioso en contenido y forma, hablaría de un futuro no muy lejano para la producción. Al menos uno donde la posibilidad de los comerciales llegue, a despecho de una total y absoluta libertad creativa, a instalarse como la primera y única opción para sacar adelante un proyecto, con más ingenio y astucia para no dejar de privilegiar el concepto de autor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: